La AIE prevé que el colchón de reservas de petróleo se agote en semanas y el FMI cree que la situación es muy crítica
|
La guerra en Irán va camino de cumplir su tercer mes y las advertencias de los organismos internacionales sobre su impacto económico suben de tono. Les preocupa sobre todo que el bloqueo del estrecho de Ormuz, paso marítimo clave para el comercio de petróleo y gas natural licuado, acabe desencadenando una crisis energética de proporciones impredecibles. Este lunes la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto a dar la voz de alarma: el colchón que ofrecían las reservas comerciales de petróleo acumuladas antes del conflicto en Oriente Próximo se agotará en cuestión de semanas.
La advertencia la ha lanzado su director ejecutivo, Fatih Birol, en declaraciones a la prensa durante la primera jornada de la reunión de ministros de Finanzas del G7 (Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Canadá y Japón) en París, que se prolongará también el martes. «Todavía quedan varias semanas, pero debemos ser conscientes de que está disminuyendo rápidamente», ha alertado.
En su último informe, publicado la pasada semana, el organismo ya apuntó que el cierre de Ormuz ha impedido que 14 millones de barriles al día saliesen del Golfo Pérsico, lo que ha supuesto una pérdida acumulada de 1.000 millones de barriles para el mercado mundial. Esto ha supuesto que las reservas mundiales se hayan reducido al ritmo récord de 250 millones de barriles entre marzo y abril -antes de que se iniciasen los ataques en la región el excedente de crudo con respecto a la demanda superaba los 2,5 millones de barriles al día.